Me ahoga tu color, me dijiste No me podrás contener jamás Salvá tu color, me dijiste Antes de partir de mi cuerpo insular
Llega el trueno ¡Ahí viene el dolor! La abeja liba de mí, soy su flor Voy ardido en el fuego de tu aguijón Clavado en mi cuerpo insular
Aúllo de noche al fuego como el coyote al trueno Hoy se encarna tu ausencia en mi umbral Escribo entre desechos, compongo un alfabeto Con la caligrafía de mi soledad
No soy continente, floto en la corriente A la deriva voy desierto en el mar Me entrego como siento a la tormenta, al viento Me dejo tragar en salir y en la sal
Me extingo, es mi derecho Quiero salir deshecho a quedarme a latir insular