Hoy me ahogo en un mar de alcohol y ayer salvaba a sus náufragos, sentado sobre una misteriosa flor que hoy es negro hormigón y asfalto.
Lo mismo un día, hago historia, y entro en el cielo sin llamar, que al otro soy solamente escoria y tengo infierno sin pecar.
¡ Y no puedo más! É sta es la gota que colma el vaso entre Tú y Yo.
Y, para colmo, Tú me evitas, debo ser muy deficiente. Mientras, mi flor se marchita y me consumo lentamente.
Lo mismo un día, hago historia y entro en el cielo sin llamar, que al otro soy solamente escoria y tengo infierno sin pecar.
¡ Y no puedo más! É sta es la gota que colma el vaso entre Tú y Yo.
¡ Dime, dime! ¿ Qué nos está pasando? ¡ Dime, dime, dime! ¿ Por qué te estás alejando? ¡ Dime, dime! ¿ Por qué bajo tus ojos se ha corrido el rimel? No llores más, no.