Será mentira, sera verdad, lo que yo quiero es mi dignidad.
Si el indio Caupolicán que todos llevamos dentro se levantara mañana y dijera “estoy despierto”, otro gallo cantaría en medio del descontento.
En medio del descontento no hay quien se pueda ese tronco, todos prefieren tronquitos y callan pa’ no estar roncos; el pueblo mira y escucha y los van dejando solos.
Si el indio Caupolicán con sus mapuches bajara, seguro la discusión en el acto terminara, y el que se robó el sillón en otro mundo estara.
En el otro mundo estara todos lo están deseando, mas sin dejar de chupar la teta que le están dando, o como dice el refrán “qué rico lo estoy pasando”.