Suena el piano, piano sin él nace en una mano Gardel con él, sin él, hiel y miel. Suena un son patético en do soledad en tono menor.
Pudo no haber nacido en Bonn hijo del alcohol y el dolor bajó, león, al panteón. Escribió para Napoleón piano-forte en una pensión.
Poco supo del buen amor buscó compañera y halló sólo alguna flor rococó. Tuvo la bandera y honor sólo su sordera lo amó.
Ni arte ni parte de emperador piano a piano tachó a Napoleón, lo vio, lo olvidó, en mi bemol. Sórdido, patético y pensador máscara en la borrasca de ser dolor.